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El respeto no se gana por el tamaño de la empresa sino por el tamaño de las ideas
pen Karla Padilla | 04 de Diciembre de 2017
Karla Padilla /
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“La credibilidad tiene que estar fundamentada en la confianza. Cuando las cosas las haces con pasión, con principios y sobre todo con congruencia, los Poderes, los agremiados y también la sociedad lo reconoce y confía”.

Administrador de profesión y restaurantero de corazón, así se define Víctor Manuel Legaspi Solís, que asegura que su mayor vocación es hacer felices a los demás, particularmente desde la gastronomía.

Su gusto por la administración e innovación de negocios surge en su hogar, y luego con hermanos Alejandro y Armando, creó el Grupo Activa que ya tiene más de 120 colaboradores.

Desde marzo de 2016 dirige la delegación de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Zacatecas, que a sus 32 años, lo convierte en el presidente más joven del país en dicho rubro.

“Ha sido una experiencia maravillosa en la que he podido romper muchos paradigmas; de entrada la edad, que no es una limitante para cumplir los compromisos. Lo que te puede detener es la falta de respeto, integridad y honestidad, que son las cosas que hacen que todo fluya”, dijo.

"Nada de estos ería posible sin trabajo en equipo, y yo agradezco a este gran equipo que se ha hehco con mi familia, las autoridades y la familia Canirac".

Víctor comparte que el balance entre sus responsabilidades profesionales y su vida persona le ha permitido avanzar al éxito, siempre fundamentado en los principios que sus papás Armando Legaspi y Elsa Solís, le han inculcado desde niño.

Puntualidad, formalidad, transparencia y lealtad, son los valores con los que se identifica y han sido indispensables en esta etapa de su vida.

El primer reto para Víctor a pocos días de rendir protesta en la Canirac fue la muerte de su hermano mayor, con quien más allá de la sangre, compartía una amistad incondicional.

“El proceso de pérdida de vida también te cambia el chip y le comienzas a dar valor a muchas cosas que tal vez en la cotidianeidad dejas de lado por pensar que eres perpetuo”.

“Ese trago amargo me permitió empezar a rodearme de la parte humana de mis vecinos, colaboradores, empresarios y mi propia familia, porque al final lo mejor que tenemos es un legado en el recuerdo de la gente por haber hecho el bien”.

Su principal objetivo al frente de la Cámara es destacar el talento y los productos representativos del territorio zacatecano, de la mano con los 200 afiliados que han depositado en él su confianza.

Desde su perspectiva, los empresarios restauranteros están comprometidos con la mejora de sus servicios con el tema de capacitación y mejoras continuas a favor de sus comensales.

De los proyectos que ha encabezado destaca la revista Sabores Zacatecas, que da promoción a negocios locales y además es un engranaje de la cultura, historia y gastronomía de cada región en sus diferentes secciones.

“El presidente es fuerte por sus empresarios, no por el puesto. En este tiempo me he ganado sonrisas y agradecimientos de muchos restauranteros, que a la vez me retroalimentan para trabajar mejor. La Canirac son ellos y yo me honro en representarlos”, aseveró.

A pesar de lo absorbente de su puesto, resalta que el sacrificio personal no ha sido alto gracias a la respaldo de sus seres queridos, que comprenden que el compromiso institucional es su prioridad.

“Mi novia Erika Torres está junto a mí y me da esa libertad para ejercer mi cargo. Mi mamá es una gran consejera, a la que admiro por ser una persona ecuánime y con mucho temple; al igual mi hermano Alejandro ha sido una pieza fundamental para mantenerme sólido en la Cámara”.

“Siempre tengo la disposición de atender cada tema a la hora que sea; quiero vivir este encargo al 100 por ciento para terminar el ciclo con orgullo sabiendo que di toda mi capacidad humana, en vez de sentir que me falto algo”, señaló.

Considera vital la participación ciudadana desde todas las trincheras, con gente que tenga bien definida su ruta, y “en el caso de Víctor Legaspi la vocación es generar mejores condiciones para la industria restaurantera y seguirla fortaleciendo”.

“Me gusta hacer feliz a la gente, apapacharla, y no se trata de estar en la industria por vender, sino por transmitir beneficios y experiencias por medio del arte culinario”, apunta.

En sus ratos libres disfruta crear experiencias, platicar y expresar ideas con sus seres queridos.

“Me gusta reunirme y hacer carnes asadas por el hecho de compartir una tarde y por la oportunidad de trasladar sabores a la mesa que puedan hacer de un día común, un recuerdo extraordinario”.

También es amante de los viajes, sobre todo al interior del estado. En cada recorrido busca vivir experiencias a través la gastronomía y charlas con la gente.

Al concluir su cargo en la Canirac pretende continuar con el fortalecimiento de sus negocios y expandirlos de manera regional y nacional, a la par del Grupo Activa.