Tere vive la experiencia de ser mamá por primera vez
Daniel Torres | 11 de Mayo de 2018
Gerardo Oyervides /
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Diana Teresa García Bañuelos apenas fue mamá y ya tiene en sus brazos a su pequeña, que se llamará María Teresa.

De lado de su marido Héctor Manuel Chacón, con quien tiene cinco años de casada, vivió un embarazo muy sano. “Todo estuvo siempre  en orden; no experimenté achaques ni síntomas desagradables”.

Contó que en cambio, el papá tuvo sueño muy constante al principio de la gestación, pero después del segundo mes la sensación desapareció, “Lo único que noté fue mi preferencia por el pan; nunca lo como y los últimos meses del embarazo no podía pasar un día sin que lo comiera”.

Diana tuvo la fortuna de ser madre el 9 de abril de este año a las 8:30 de la mañana:  María Teresa llegó al mundo con 3 kilos y 51 centímetros.

Contó a G&E que el nombre de María es por la devoción que le tiene a la Virgen María, y Teresa por petición de su esposo, quien deseaba que su hija llevara el nombre de la mujer de su vida, ella, su esposa.

Durante el embarazo y los primeros días de la primogénita de la familia, para Diana sus más grandes apoyos han sido su marido, su madre Julia y su hermana Xóchitl.

Nos contó que no experimentó miedo pero si una incertidumbre “Ya nació ¿y ahora? Sin embargo,  creo que nadie llega a esta etapa sabiendo como ser mamá. Hasta que la tuve en mis brazos supe cosas como, cuándo tiene hambre o sueño; no hay necesidad de palabras es una conexión inexplicable”.

La familia no pensó en el sexo de su bebé; lo que más deseaban, fuera cual sea el género, era que llegara en perfecto estado de salud.

A futuro, les gustaría que la familia creciera;  pero no por ahora, pues desean brindarle toda la atención y el cariño a la pequeña María Teresa.

A Diana le gustaría dejar huella en su hija, tal como lo hizo su madre, Julia. “Yo siempre he creído que mi mamá es una mujer ejemplar, me gustaría ser como ella en muchos sentidos”.

Dijo que como abuela es muy consentidora ya que tenía casi 10 años sin ser abuela, María Teresa se convirtió en la octava nieta de doña Julia.

 

“Quiero que sea una mujer honesta y responsable, que esté formada con  muchas virtudes”, dijo la feliz mamá respecto al futuro de la bebé. ­­­

“Dios es tan grande que nos da a las mujeres la capacidad de formar un ser dentro de nosotras”, finalizó emocionada.

“No tengo las palabras exactas para describir la emoción que siento; es algo realmente inexplicable”.