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“Si no sigues lo que te dice el corazón, estás yendo por el camino equivocado”.
pen Redacción | 10 de Diciembre de 2018
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Elías Barajas es un joven originario de Aguascalientes, que hizo de Zacatecas su casa. 
Durante sus años como estudiante de ciencias de la comunicación en la Universidad de la Salle Bajío, en León; Elías, tenía en mente dedicarse a medios como televisión o algo afín “desde entonces me llamaba muchísimo la atención la fotografía y desde ahí empecé, pero fue hasta años más tarde que yo pude dedicarme de lleno a esto”.
Un hombre auténtico que siempre muestra su gran personalidad; en casa, en el trabajo, con los clientes, “me gusta ser una persona muy divertida, soy una alguien que tiene el humor más simple del mundo, me río de todo”
“Soy bastante obsesivo con muchas cosas, muy perfeccionista en mi trabajo, pienso las cosas hasta que esté realmente convencido de ellas y tengo ideas muy determinantes porque mis decisiones las tomo consiente”
La constancia y el compromiso, son dos grandes pilares en su vida “hay que tener un compromiso muy fuerte con lo que haces, con quién eres y no dejar que nadie te haga sentir menos”.
Personalmente, es muy apegado a su familia conformada por su mamá Guadalupe Palacios, su hermano Manuel y su tío Carlos, a quien considera un hermano más. “Yo tengo muchos amigos pero mi fuerte es mi familia. Mi mamá es la persona que tiene toda mi admiración en el mundo”
Algo que le apasiona es poder hacer lo que más le gusta y a través de eso hacer feliz a la gente, es un joven muy emotivo que ha sabido combinar su esencia con su profesión “Soy súper sentimental, sensible, creo que tengo una capacidad de asombro bastante alta y eso me ayuda mucho en mi trabajo, soy como un niño que no crecí”.
Como fotógrafo, un parteaguas para él fue aprender a decir no, “Hay trabajo que no disfrutas, si algo no me late prefiero no hacerlo porque al fin de cuentas no va a funcionar y aprender a decir que no me ha ayudado bastante”.
“A mí me inspira el ver a la gente feliz, yo tuve problemas de depresión; entonces, ver a la gente feliz me motiva y el sentirme feliz es una fuente de inspiración muy buena, me inspiran las personas que se ríen, que se muestran como son”.
Le encanta el cine, la arquitectura, la lectura, pero sin duda su trabajo es su mejor hobby “disfruto darme la libertad de hacer fotos por gusto, soy de las personas que si no tengo trabajo busco que hacer”.
El deseo de hacer fotografía bajo su nombre y con su estilo, fue lo que lo llevó a crear su propia marca, su gran proyecto de vida y así seguir pasión y su corazonada.
“Un gran reto fue empezar con mi propia marca, sin portafolio, sin una cartera de clientes, sin siquiera saber si la gente me podría ubicar a mí solo. Mi primer evento fue una boda, lo hice con todo el amor del mundo, con esa boda hice mi portafolio y logré agendar todo el 2017”.
Su mayor motivación en la vida es saber que va a seguir haciendo lo que más le gusta “no me importa lo que la gente diga, o lo que piensen, a mí me motiva ver lo que hay delante de mi camino, no lo que hay delante del camino de los demás”.
Para Elías, el gran reto es diario y es con uno mismo “me gusta retarme a mí mismo, mientras más te retes tú más calidad ofreces a la gente”.
Su gran sueño a mediano plazo es volver al mundo editorial pero ahora como fotógrafo y trabajar con revistas como GQ, Life and Style y Esquire. “No sé cuánto tiempo falta pero sé que cada día que pasa estoy más cerca de ello”.

 

“Diario me levanto pensando qué voy a hacer diferente o qué no he hecho yo, no pierdo las ganas de experimentar, de darlo todo, sin medias tintas”

“A mí me gusta tomar fotos pensando que es gente que yo quiero, porque sé que esas fotos van a representar algo importante para esa persona o para la gente que quiere a esa persona, creo que la clave es siempre enamorarte de la gente con la que trabajas, no estás fotografiando un maniquí”