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Fomentar su unión y preservar las tradiciones, es la motivación de la familia Flores de la Torre.
pen Karla Padilla | 16 de Enero de 2018
Gerardo Oyervides /
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Gerardo Oyervides /

Originarios de Jerez, Zacatecas, Susana de la Torre Argüelles y José Ángel Flores Gutiérrez están por cumplir 10 años de matrimonio, del que nacieron sus hijas Camila y Regina, de 8 y 7 años, respectivamente.

José Ángel se dedica a la arquitectura, mientras que Susana, licenciada en Administración, maneja una tienda de regalos y un salón de eventos, que es uno de los proyectos más importantes que ha emprendido en los últimos meses.

Se conocieron por amigos en común mientras estudian en la universidad; pero fue tiempo después cuando coincidieron en el trabajo y tras un año de relación decidieron casarse.

“Hicimos una conexión muy interesante. Me caía muy bien; empezamos siendo amigos y siempre me era muy grato platicar, pasar tiempo con él y de pronto, se dio el flechazo”, recuerda Susana.

“Ella es muy alegre, siempre está sonriendo. Es dinámica, le apasiona trabajar y cuidar de los demás. Con eso me atrajo y lo sigue haciendo”, aseguró José Ángel.

Ambos consideran que muchas de las problemáticas sociales que se viven hoy en día derivan de la poca promoción de valores desde el hogar.

Por ello, la comunicación, el respeto y la confianza son los principales ejes de su relación de pareja; a sus hijas les inculcan principalmente honestidad, dedicación y amor al trabajo.

Juntos disfrutan conocer cada rincón de su municipio y de otros destinos. También aprovechan cada día para vivir experiencias divertidas y que enriquezcan la calidad humana de los cuatro.

“Tratamos de dedicarles el mayor tiempo de calidad a las niñas y ayudarles en todo lo que está en nuestras manos”, expresó Susana, quien compartió que con su esposo, disfruta al máximo ver los triunfos escolares y cada presentación de baile de sus hijas.

Manifiesta que ser madre es sin duda la mejor etapa de su vida, que ha vivido plenamente gracias al respaldo de su marido.

“Como hombre, es muy grato vivir con tres mujeres. A veces necesito más paciencia porque juntas son un caso, pero nada me llena más de satisfacción que llegar a casa y todas me reciban con abrazos y muchos besos”.

Susana y José Ángel esperan pasar juntos el resto de sus vidas para disfrutar de su amor y ver que Camila y Regina sean mujeres de bien, profesionistas, responsables de su entorno y capaces de reconocer a todas las personas como iguales.

Aunque saben que no están exentos de malas rachas, este matrimonio asegura que siempre tendrá tiempo para afrontar cualquier situación negativa, aprender de ella y dejarla atrás para seguir adelante.