icoCab
menuheader
Sec
El talento y pasión de Sara María Terrazas
pen Karla Padilla | 16 de Marzo de 2018
Redacción /
Redacción /
Redacción /
Redacción /
Redacción /
Redacción /
Redacción /
Redacción /
Redacción /
Redacción /

Explorar y experimentar para crear su propio lenguaje personal y plural en el mundo del arte, es la inspiración de Sara María Terrazas.

Originaria de Chihuahua, Chihuahua, esta artista visual toma del arte una oportunidad de libertad basada en su conexión con la tierra y los materiales que la naturaleza dispone para ella, siempre acompañada de pasión, entrega y disciplina.

Es maestra en Educación Preescolar, investigadora en Arte y Técnicas Textiles, licenciada en Antropología y especialista en Arqueología.

“Estoy agradecida con la vida por haberme dado la oportunidad de formarme en todas estas disciplinas porque crearon en mí una necesidad: la de crear”.

Además de su esposo Javier y sus hijos Sary, Javier y Adri, comparte que la principal motivación a lo largo de su trayectoria siempre han sido sus ganas de expresarse y darle una forma concreta a sus sentimientos y emociones.

“Me dedico a esto desde el día que descubrí que mis manos, mi corazón y mi mente podían dialogar”, asegura.

De toda su trayectoria, destaca En la lluvia del sueño como su obra más satisfactoria, en la que participaron integrantes del pueblo huichol.

El objetivo era entablar un diálogo entre la antropología y el arte textil contemporáneo, con la revalorización de las técnicas usadas por dicha cultura; el resultado fue un políptico de siete piezas, que representó a México en la Trienal de Arte Textil en Lodz, Polonia, en 2016.

Otras de sus obras individuales son El rumor de la tierra en 2004 e Hilvanando el tiempo en 2003. También ha participado en exposiciones colectivas en Italia, Francia, Venezuela, Ecuador, Uruguay y Estados Unidos, así como en Mérida, Querétaro, San Luis Potosí, Tijuana y Guerrero, entre otros.

En cuanto a obras y artistas no tiene uno favorito, aunque admira el Cristo muerto de Andrea Mantegna; técnicas como el manejo de la luz de Rembrandt; la fuerza expresiva de Antoni Tapies; la libertad de Schiele; la creatividad de Toledo y el equilibro y manejo del color de Manuel Felguerez.

Sara María encuentra en Zacatecas un punto de pluralidad en lo que a artes visuales se refiere, con planteamientos interesantes de artistas consolidados y de quienes comienzan su carrera.

“Lo que hace falta es más público receptor, que se promueva el visitar los museos, ya que ellos pueden informarnos, divertirnos, desafiarnos, convocarnos a la reflexión y a la comunicación porque nos generan emociones”, dijo.

Precisó que tanto a nivel local como nacional, su mayor obstáculo es la dificultad para conseguir apoyos que le permitan promover y mostrar su obra para que trascienda todavía más.

Aunque confiesa que le asusta crear a partir de la nada, de su proceso creativo disfruta pasar los días en su estudio entre técnicas y materiales.

“Disfruto el trabajar con texturas ya que son el puente del que me valgo para estructurar mis propuestas y me proporcionan una gama inmensa de posibilidades. El poder transformarlos a mi antojo me da una enorme satisfacción”.

La mayor meta de su carrera es continuar en la búsqueda de exploración y experimentación para lograr cosas nuevas en su lenguaje como artista, y por el momento se encuentra trabajando en un proyecto que espera concluir este mismo año.