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MUXES: El tercer género que tal vez no conocías.

Es difícil describir quién es un muxe. Básicamente, podemos decir que un muxe es cualquier persona que nació hombre pero que no actúa de manera masculina.

Por: Redacción | 14 de Septiembre de 2020

En la región del Istmo de Tehuantepec, en el estado de Oaxaca, México, hay tres géneros: hombres, mujeres y muxes. Esta tercera clasificación ha sido celebrada y reconocida desde la época prehispánica, y según sus habitantes es imposible imaginar la vida sin muxes. 

El estilo de los Muxes

Unos prefieren vestir como las tehuanas locales (mujeres del Istmo de Tehuantepec), trajes con bordados increíbles que inspiraron el estilo de Frida Kahlo. 

Otros prefieren los vestidos estilo occidental o adoptar la forma en que visten las “drag queens”, otros con un estilo más “masculino”, optando por un simple maquillaje y esmalte de uñas. 

"Es difícil describir quién es un muxe. Básicamente, podemos decir que un muxe es cualquier persona que nació hombre pero que no actúa de manera masculina", comenta un muxe de la región. 

"Lo que sabemos, 'bajo el punto de vista occidental', es que 'travesti de hombre a mujer', 'transexual de hombre a mujer', 'gay afeminado' o 'gay masculino' parece estar incluido en la categoría de 'muxe' siempre que haya un fuerte componente de identidad étnica", escribe el antropólogo Pablo Céspedes Vargas en su artículo "Muxes en el trabajo: entre la pertenencia de la comunidad y la heteronormatividad".

Los muxes dentro de la comunidad. 

En Juchitán las mujeres son consideradas fuertes y orgullosas, las que manejan el dinero que el hombre lleva a casa, ellas son las que se encargan de vender lo que sus esposos producen. "Cuando el hombre está trabajando en el campo o en el mar y la mujer está en el mercado, no hay nadie para cuidar de la casa y la familia. Ahí es donde entra el muxe". 

Se dice que es una bendición para una madre tener un hijo muxe, ya que ayudará en la casa y cuidará a los hermanos pequeños. A los muxes no se les permite tener relaciones a largo plazo o casarse, para poder quedarse con sus madres cuando envejezcan.  Existen otras muxes que realizan artesanías, ventas en el mercado y tienen sus propios negocios. 

Los muxes tienen un papel importante en la Iglesia católica local. Su trabajo es preparar las decoraciones de la iglesia. En Tehuantepec, cuentan con su propia hermandad dentro de la Iglesia

"Una diferencia importante con la visión cultural sobre el sexo de Occidente es que para los zapotecas, solo las relaciones sexuales entre un macho muxe y un heterosexual tienen significado. Las relaciones entre muxes o entre un hombre muxe y un hombre gay no tienen sentido, de hecho son inconcebibles. Ningún muxe dormiría con un hombre que se considera gay", escribe Marinella Miano Borruso en un artículo titulado "Entre lo local y lo global: los muxe en el siglo XXI".

Según la historia, los muxes no tenían por qué ser homosexuales. Hubo casos en los que eran heterosexuales, bisexuales o asexuales.

Los muxes también se encuentran involucrados en diversos movimientos para defender sus derechos y los de la comunidad LGBT+. Muchos muxes siguen siendo discriminados y no tienen oportunidad de conseguir un empleo.  Para la comunidad gay mexicana e internacional, Juchitán se ha convertido en un paraíso extraño y un símbolo de tolerancia.