Estilo de vida

ANTOJITOS PATRIOS SALUDABLES

Quiero darte algunas estrategias para que disfrutes de los antojitos que nos encantan de una manera más balanceada.

Por: Norma Guardado | 14 de Septiembre de 2020

Estamos de acuerdo que para todos será un 15 de septiembre inusual, tal vez no vamos a participar en ningún evento, pero si podremos disfrutar de los platillos típicos en restaurantes, eventos del trabajo o en pequeñas reuniones familiares. Hoy quiero darte algunas estrategias para que disfrutes de los antojitos que nos encantan de una manera más balanceada.

Tostadas

Son mis favoritas, porque puedes acompañarlas de los 3 macronutrientes que necesitamos: proteína (pollo, res o puerco), carbohidratos (tostada) y grasas (aguacate o crema). Opta siempre por acompañarlas con una buena porción de tu carne favorita, agrega abundantes vegetales y elige solo una grasa, yo siempre prefiero el aguacate porque nos aporta una gran cantidad de nutrientes. Cuida las porciones si de grasas estamos hablando, agrega 1 cda de crema o 2 cdas de guacamole. Agrega tu salsa favorita y a disfruta.

Guacamole

El aguacate es una grasa muy noble por su origen natural, aportándonos solo grasas insaturadas, o sea, grasas saludables. Acompaña con totopos horneados o tostadas de maíz. Con 2 o 4 cdas de guacamole es suficiente para disfrutar de sus propiedades, porque con poca cantidad nos aporta una gran cantidad de energía, vitaminas y minerales.

Pozole

Elige un pozole alto en proteína (pollo, res o puerco), asegúrate de que al menos contenga unos 60 o 70g de carne, un consumo adecuado de proteína te va a mantener saciado por más tiempo y evitarás estar picando más alimentos.  Acompáñalo con una porción generosa de lechuga, rábanos, cebolla y orégano. Normalmente el caldo suele ser grasoso, entonces omite el consumo de otra grasa extra (como crema o aguacate). 

Por último y súper importante: ¡come con calma! Disfruta y pon atención a tu comida, deja el celular o cualquier distracción de lado, a veces comemos tan distraídos que no nos damos cuenta del hambre o la saciedad que tenemos y terminamos comiendo más por la desconexión emocional del momento. Después de cada cucharada o bocado, suelta el cubierto para disfrutar de cada porción que tengas en tu boca, te sorprenderás de la experiencia de comer con conciencia. ¡Felices fiestas!