Estilo de vida

AMAS CUANDO TE AMAS

Amamos a otros en la medida en que nos amamos a nosotros mismos y en la misma proporción de carencia se refleja cada una de las relaciones que establecemos con los demás.

Por: Yazmin Casas | 12 de Febrero de 2021


 

“Nadie da lo que no tiene” dice la frase, y nos recuerda todas aquellas ocasiones en que podemos reconocernos a nosotros mismos buscando afuera todo aquello que en algún momento creímos perdido: compañía, confianza, seguridad, credibilidad.

El amor hacia los demás y la manera de expresarlo, están condicionados por aquello que desde niños recibimos de nuestros principales precursores de seguridad (que suelen ser los padres o quienes cumplieron ese rol); lo que hagamos con eso  al replicar, corregir o mejorar, dependerá exclusivamente de nosotros mismos.

Emprender el viaje hacia el reconocimiento y apreciación personal implica regresar a identificarnos con ese gran amor con el que fuimos creados. Hurgar, indagar, reconocer e identificar para después poder  sanar y reconstruir todo aquello que hubiera quedado suspendido en el dolor, enojo y la incertidumbre.

El amor genuino se manifiesta  en cada una de nuestras acciones y comparte aquello que le hace bien a sí mismo, con la esperanza  de impactar de manera positiva la vida de alguien más; el amor condicionado busca dar lo que no se tiene con la esperanza de obtener algo.

Nuestras relaciones, encuentros, vivencias y experiencias son los medios que nos permiten lograr un autoconocimiento y un crecimiento individual, que se manifiesta en cada una de las acciones que emprendemos a nivel individual y/o de pareja.

Sabernos merecedores de amarnos y ser amados en libertad, es el resultado de cada minuto que empleamos en la evolución y crecimiento personal.  

Amor es creación, expansión, paz; es comprender que somos mucho más de aquello que puede ser percibido a través de los ojos. El amor otorga, cede y comparte; nos invita a descubrir, sentir y  vivir.

Amar es confiar en que cada paso que damos, está sostenido y cuidado por algo mucho más grande que nosotros mismos y 

uno de los actos más reveladores de amor que podemos tener, es dar a cada persona la libertad de Ser.